Esta práctica denominada “bona vacantia” permitió llevar a las arcas monárquicas unas 60 millones de libras (75 millones de dólares) en la última década, principalmente de residentes del noroeste de Inglaterra, según una investigación del periódico The Guardian.

MAS NOTICIAS
Mar Vital: la app que busca proteger a los trabajadores de la pesca en altamar
La cruda relación entre la obesidad infantil y lo que se come en las escuelas
Investigan si una obra social incumplió órdenes judiciales de cobertura médica