El dicho significa que nuestro cerebro, como tiene capacidad, todo lo que se le ponga lo acepta, lo almacena y lo utiliza. Por eso -tan solo porque no ocupan lugar- es bueno “saber cosas”. El conocimiento no presenta ningún tipo de inconvenientes, nunca sobra ni estorba, siempre ayuda. Errores de crianza, familiar y escolar, hacen que muchos niños huyan despavoridos del placer de aprender.

MAS NOTICIAS
Entrada gratuita en museos de Mar del Plata durante el fin de semana largo
La UNMdP conmemora el Día de la Memoria con actividades en el Complejo Universitario
Invitan a una capacitación sobre el uso de la IA en el aula