La mujer y su hijo convencían a sus víctimas de ingresar en una nueva empresa, para lo cual debían comprar acciones por un valor de 200, 400 o 3600 dólares, con la promesa de que generarían una rentabilidad de entre el 5 por ciento semanal y el 20 por ciento mensual. Tenían pedido de captura internacional.

MAS NOTICIAS
Mar del Plata suma Punto Activo con propuestas de running y atletismo
Creció hasta 50% la demanda hospitalaria
Feria TRI Primavera llega con arte y diseño