En algunos casos este consumo los volvió “encantadores” como a Charles Bukowski, Jack London o Marguerite Duras, y a otros, los envolvió en historias teñidas de peligro y tragedia como Burroughs que asesinó a la esposa jugando a ser Guillermo Tell o John Cheever, quien compartió escritos apenado sobre su adicción.

MAS NOTICIAS
A cinco años del crimen de Lele Gatti, habrá un nuevo pedido de justicia
Alumnos de Balcarce conocieron por dentro la Base Naval de Mar del Plata
La pobreza en Mar del Plata alcanza a unas 137 mil personas